Blog de destinoysentimiento

Esa voz

Escrito por destinoysentimiento 30-12-2017 en Existencialismo. Comentarios (0)

Amanece tan pronto, el tiempo se escurre, indetenible, implacable.

El tiempo subjetivo cuya aceleración aumenta o disminuye dependiendo de la circunstancia. Y no quiero dormirme, si lo hago habrá sido un día más, o un día menos.

Un día más en el cual no hallé respuestas. Estas, exigidas por una voz que despertó en mi alguna vez y me hace preguntas, muchas preguntas.

Es tan fácil despertar esa voz y tan imposible callarla, pareciera una fatalidad puesto que es una voz eterna dentro de la existencia de una vida humana.

Un día menos porque estoy más cerca del final, y en el medio la vida, mi vida.

Una vida que no sabe para qué es vivida, una vida más es la mía. Soñé con hacer cosas grandes, inmensas, y mientras amanece y el tiempo se escurre, indetenible, implacable, voy dándome cuenta de mi insignificancia y la frustración se vuelve emoción.

Busco consolarme, y por momentos sucede. Valoro lo que tengo, mis necesidades básicas satisfechas, que no es poco.

Pero la voz surge nuevamente interpelándome y preguntando: ¿Acaso vinimos a este mundo a comer, vestirnos, trabajar y dormir bajo un techo?


Décima

Escrito por destinoysentimiento 08-12-2017 en Existencialismo. Comentarios (0)

Décima (poesía con rima y métrica) escrita por mi padre:


Quisiera que en el futuro

la vida el hombre construya,

que no se autodestruya,

que derribe los muros

de pensamientos oscuros,

que haga jardín del desierto

y no se apilen los muertos,

que haga un alto en la luna

y solucione la hambruna

que no transite lo incierto.

Barrilete

Escrito por destinoysentimiento 06-12-2017 en Existencialismo. Comentarios (0)

Asomándose la luna y mil imagenes tuyas recorren mis retinas. Las retinas internas que me han de servir de instrumento para conocerte, es decir, para recordarte. Recordar tu sonrisa y tus locuras envueltas en tu pelo rebelde que baila a contraviento y negando la gravedad. Recordar esas miradas que nos funden en comunión, que me sacan de mi mismo, y a vos también, te explusan de tus problemas y preocupaciones. Recordar y comprender que ya no somos uno y que un aire de santidad nos envuelve y nos cobija. Recordar tu caminar expectante, siempre buscando un objetivo que de a ratos es el no-objetivo, el andar distraidamente y callados. Hasta que en cualquier momento apretás fuerte mi mano y te da por correr como loca y me llevas como un barrilete sin rumbo y sin destino, sin suerte quizás, porque nos hemos tropezado varias veces con ese juego tonto y admirable. Hemos caido y tras largos debates en el suelo sobre la moral y la actitud ante la vida, nos inclinamos por levantarnos, porque somos así, sensibles y vulnerables, y en el fondo coincidimos en que levantarse es lo mas sensato. Levantarse y seguir caminando, y en cualquier momento, me toca ser barrilete... otra vez.

Rutina

Escrito por destinoysentimiento 03-12-2017 en Existencialismo. Comentarios (0)

Un nuevo día, mates. Llegar al trabajo. Subió la nafta. Enterarse que subirá la luz, el gas, el agua, otra vez. Clientes, que lloverá, que que viento, que el frió, que el calor o la humedad. Ruido, mucho ruido. Autos, bocinas, el compresor. Mis compañeros se rien a carcajadas, parece que Charly se dejó el bigote y lo están cargando. Ganó Boca, está puntero. Benedeto se pierde el mundial, rotura de ligamentos. La hermana de Angel parece que esta buena, dicen. "Cargame doscientos de super", que me limpias el vidrio por favor, que me inflas las ruedas, que el agua y el aceite. En el medio me acuerdo de aquella noche que nos perdimos y ganamos en una mirada que dijo todo sin decir nada. Me hablan, me olvido. Unos clientes se pelean, parece que uno se colo en la fila, se van a ir a las manos, se calman, no pasó nada. Todo lo mismo, varias horas. Llega la hora del descanso, unos mates salvadores, un poco de reflexión.. pero en eso llega un compañero: "Que mi hermana no se que, cuñado". Se va, soledad, silencio. Otra vez las preguntas existenciales, me aburro. Parecerme que algo estoy haciendo mal. Final del descanso, de nuevo la realidad cotidiana. Sentirme uno más, o uno menos. ¿Qué estarás haciendo?. Clientes, "¡Que barbaridad, subió la nafta!, sube todo menos los sueldos!". Escuchar lo mismo mil veces, falta de originalidad. Yo no lo voté, nadie lo votó, pero ganó. En fin. Trabajar para subsitir, cuanto tiempo muerto. Me consuelo con estoicismo cotidiano: "¡No queda otra!". Y así. Muere el día, faltó plata en la caja, perdimos la propina. Llegar a casa, preguntarse "¿Para qué?". Cocinar, cenar, intentar escribir, pero no, la rutina asesinó mi imaginación. Prender la tele, nada, apagarla. Sueño, a dormir. Despertarse, otro nuevo día, otros mates. Llegar al trabajo... etc.